25 días por Estados Unidos: de Los Ángeles a Yosemite, con Año Nuevo en Las Vegas.
La ruta arranca en Los Ángeles y encadena lo mejor del oeste: Las Vegas (con Año Nuevo en el Strip incluido — fuimos de traje celeste y moñito), el Gran Cañón, el combo de Page — Horseshoe Bend y Antelope Canyon el mismo día —, Monument Valley, Yosemite nevado, San Francisco (cruzamos el Golden Gate en bici) y la bajada por la costa hasta Santa Mónica. La crónica completa está en 25 días por la Costa Oeste.
Dormís donde estaciones: esa es la magia del motorhome. Los RV parks de Estados Unidos son un mundo aparte — con conexiones de agua, electricidad y hasta wifi. Los que recordamos con cariño: el Trailer Village dentro del Gran Cañón (jugamos a la pelota y vimos un atardecer tremendo), el Page Lake Powell Campground para madrugar en Horseshoe Bend, y un camping frente al mar en Malibú sobre la Pacific Coast Highway donde el atardecer nos regaló el mejor cielo del viaje.
El motorhome se paga por día más millas, y conviene sumar el kit de cocina y ropa de cama al reservar. A cambio, ahorrás hotel y muchísimas comidas: hicimos supermercado grande al arrancar y cocinamos a bordo la mayoría de las noches. Las entradas a los parques nacionales conviene resolverlas con el pase anual America the Beautiful si vas a visitar tres o más. Los números finos están en las crónicas.
Menos gourmet y más ruta: la hamburguesa de In-N-Out es religión californiana y le hicimos honor varias veces. En Las Vegas, la sorpresa fue la cocina de Ellis Island Barbecue, lejos del glamour del Strip y por eso mismo buenísima.
Motorhome, obvio — el nuestro fue un Winnebago Minnie Winnie que terminó siendo un integrante más de la banda (literalmente: nos sacamos la foto sentados en el techo). Estados Unidos está armado para estos vehículos: campings, rutas, estaciones, todo pensado. Único consejo serio: en invierno chequeá qué rutas de montaña están cerradas — a Yosemite entramos dando una vuelta enorme por el norte.
Nosotros fuimos en pleno invierno, diciembre-enero, y tiene su encanto: Año Nuevo en Las Vegas, Yosemite entre niebla y nieve, y los parques sin multitudes. El costo: días cortos, frío de verdad y rutas cerradas. Si buscás el viaje clásico de fotos doradas, primavera y otoño son ideales; el verano es temporada altísima en todos los parques.