Amigos de Simón

Horseshoe Bend y Antelope Canyon: el mejor día de toda la Costa Oeste

📍 Page, Arizona, EE.UU. 📅 21 de agosto de 2026 ⏱ 4 min de lectura

De los 25 días que duró nuestro viaje en motorhome por la Costa Oeste, si tuviéramos que elegir uno solo, elegiríamos este. No fue el más largo ni el más planificado: fue el día en que, en menos de ocho horas, vimos dos de las postales más impresionantes de Estados Unidos. Y las dos quedan en el mismo pueblito de Arizona: Page.

Cómo llegamos: dos horas de ruta a oscuras

Veníamos de Monument Valley, el punto más al este del viaje, y se nos había hecho de noche. Ahí tomamos la decisión que terminó salvando el día siguiente: en vez de dormir cerca, reservamos online el Page Lake Powell Campground y le metimos dos horas de ruta nocturna para despertarnos ya con los dos destinos a mano.

Llegamos tardísimo y no había un alma. Solo un casillero con un sobre con nuestros nombres, el número del lugar donde estacionar y unas instrucciones generales. Cocinamos algo adentro del motorhome y a dormir.

A la madrugada nos duchamos —las duchas del complejo estaban impecables— y nos encontramos con un dilema moral a las 6 de la mañana: irnos sin pagar o esperar hasta las 9, cuando llegara algún empleado. Nos fuimos, pero después llamamos por teléfono al camping y pagamos dando los datos de la tarjeta. Del otro lado nos atendieron como si fuera lo más normal del mundo. Al parecer, lo es.

Horseshoe Bend: la herradura del Colorado

Primera parada, apenas amanecido: Horseshoe Bend. El nombre lo dice todo — es el río Colorado dando un giro perfecto en forma de U, exactamente la silueta de una herradura de caballo, con un promontorio de roca gigante en el medio y las paredes cayendo a pico más de doscientos metros.

Horseshoe Bend al amanecer, el río Colorado formando una herradura perfecta La herradura del río Colorado, con el sol recién asomando sobre el borde del cañón

Fuimos temprano y todavía la mitad del cañón estaba en sombra, como se ve en la foto: el sol le pegaba solo al borde de arriba. Aun así, nos pareció espectacular. Igual, si podemos dar un consejo desde la experiencia: el mejor horario probablemente sea la tarde, cuando el sol entra de lleno y la roca se pone naranja. Nosotros priorizamos meter las dos cosas en el mismo día y no nos arrepentimos, pero si tenés tiempo de sobra, elegí la luz de la tarde.

No hace falta caminata dura: son unos quince minutos desde el estacionamiento por un sendero de arena, con una subidita al principio. Lo que sí conviene es tener cuidado en el borde y llevar agua.

Antelope Canyon: el momento clímax del viaje

Desde ahí salimos directo para lo que fue, sin exagerar, uno de los momentos clímax de los 25 días: Antelope Canyon. Jamás habíamos visto nada parecido.

Explicado a lo bruto, es una grieta angosta en la roca —un slot canyon— que el agua fue tallando durante millones de años. Las paredes son de arenisca naranja, onduladas como si fueran de tela, y la luz entra desde arriba por la abertura y rebota en cada curva. El resultado es una especie de caverna encendida por dentro.

Los cuatro amigos adentro del Antelope Canyon, entre paredes de arenisca naranja Los cuatro adentro del Antelope Canyon. Las camperas y los gorros no eran pose: era enero y hacía un frío bárbaro

Es un lugar recontra instagrameado, sí. Pero acá va la diferencia con otros lugares famosos: la realidad está a la altura de la foto que sube todo el mundo. No es una de esas fotos con un ángulo mentiroso. Estás adentro y es exactamente así.

Terminadas las dos excursiones, ya en la tarde, arrancamos de nuevo para Las Vegas para acortar distancias hacia Yosemite, que iba a ser el tramo más largo de todo el viaje.

Datos prácticos

  • Se pueden hacer los dos el mismo día, tranquilamente. Están a menos de quince minutos en auto uno del otro. La clave es dormir en Page la noche anterior.
  • Antelope Canyon no se puede visitar por cuenta propia. Está en territorio de la Nación Navajo y el ingreso es únicamente con tour guiado por guías navajos; hay operadores autorizados para el Upper, el Lower y el Canyon X. Reservá con anticipación: los cupos vuelan, sobre todo en temporada alta.
  • Horseshoe Bend no está incluido en el pase de parques nacionales. El estacionamiento lo administra la ciudad de Page y se paga aparte — al momento de escribir esto, unos 10 dólares el auto y bastante más para un motorhome o vehículo grande (conviene chequear la tarifa vigente antes de ir).
  • El camping: el Page Lake Powell Campground nos funcionó perfecto — limpio, con buenas duchas y a tiro de los dos lugares. Reservalo online.
  • Ropa: si vas en invierno como nosotros, abrigate en serio. Adentro del cañón no pega el sol y el frío se siente.

Fue un día de esos que justifican todo el esfuerzo de un viaje: madrugar, manejar de noche, cocinar en un motorhome. Dos paisajes que no se parecen a nada, uno atrás del otro, y cuatro amigos en el medio del desierto de Arizona sin poder creer dónde estaban parados.