Amigos de Simón

Casa Bonita: la cena veneciana que no esperábamos

📍 Venecia, Italia 📅 20 de noviembre de 2026 ⏱ 3 min de lectura

Llegamos a Venecia el 3 de enero al mediodía, después de cinco horas de tren desde Nápoles. Y esa misma primera noche terminamos en una de las mejores cenas de todo el viaje.

La recomendación

No fue mérito nuestro. Le preguntamos al dueño del Airbnb dónde comer y nos mandó a Ristorante Casa Bonita, frente a uno de los canales. Fuimos sin esperar nada en particular —era la recomendación de alguien que no conocíamos— y salimos contentísimos. De los dos días en Venecia, esta cena es de las cosas que más recordamos.

Y es, hasta hoy, el mejor consejo que podemos dar para comer en una ciudad así: preguntale a quien vive ahí, aunque sea el que te entregó las llaves. Nadie que viva en Venecia come donde comen los micros.

Qué pedimos

Polenta blanca con schie, los camaroncitos de la laguna veneciana Polenta con schie. Esto no lo vas a encontrar fuera de la laguna

Arrancamos con polenta con schie, que son unos camaroncitos chiquitos y grises que se pescan en la laguna de Venecia. Es un plato bien local: no es “comida italiana”, es comida veneciana, y fuera de la zona prácticamente no existe. Se sirve sobre polenta blanca, que es la que se usa en el Véneto en vez de la amarilla del resto del país.

Si te pasa como a nosotros, que nunca habías oído hablar de las schie: pedilas igual. Es exactamente el tipo de plato que justifica haber viajado.

Frittura mista de pescado y mariscos La frittura mista: calamares, un cono de barquillo, radicchio, limón y una salsa para mojar

Después vino una frittura mista —pescado y mariscos rebozados, el clásico de puerto—, una ensalada de rúcula, parmesano y tomate para cortar, una jarra de vino y agua.

Botella de agua con el logo del Ristorante Casa Bonita en Venecia Hasta el agua viene con el logo de la casa. La palmera roja es el detalle

Nada de eso suena extraordinario escrito. Lo extraordinario fue que todo estuvo bien hecho, en un lugar sin pretensiones y con un canal al lado.

Por qué funcionó

Preguntamos. Es lo más obvio y lo que menos se hace. Llegás cansado, con hambre, y terminás en el primer lugar con fotos de los platos en la puerta. Nosotros preguntamos antes de salir y nos ahorramos esa noche.

Pedimos lo local y no lo seguro. Las schie no estaban en nuestro plan: aparecieron porque preguntamos qué era típico de ahí.

Datos prácticos

  • Dónde: frente a un canal. Buscalo por el nombre completo, Ristorante Casa Bonita.
  • Qué pedir: polenta con schie y frittura mista. Si solo podés pedir una, la polenta.
  • El vino: por jarra, que es como se toma acá.
  • Cuándo fuimos: 3 de enero, la primera noche. Venecia en enero igual está llena de gente, así que si vas en temporada alta, reservá.
  • Antes de ir: pasaron varios años y los restaurantes cambian. Chequeá que siga abierto antes de cruzar media ciudad.
  • El consejo de fondo: preguntale a alguien que viva ahí. Funciona en Venecia y funciona en todos lados.

El resto de lo que hicimos esos días —el Rialto, la librería Acqua Alta, el atardecer en la laguna— está en Venecia en dos días.