Llegamos a Venecia el 3 de enero al mediodía, después de dos días intensos en Nápoles. Esa mañana nos subimos al tren rumbo a nuestro nuevo destino. Cinco horas de viaje cruzando Italia de sur a norte, en primera clase de Italo. Una experiencia que vale la pena mencionar: asientos amplios, atención impecable, snacks incluidos, baños limpios. Vicente se acomodó con auriculares y termo en la mesita, Florencia leyó tranquila y yo miré pasar la Toscana por la ventana. Si …






Social Profiles